Seguir revisando la historia de cada pueblo

(Eduardo Viera, redacción de El Turista en Misiones). Sería una buena práctica definir el revisionismo histórico como un esfuerzo intelectual para revisar el pasado que debe estar conducido por el sentido común y libre de connotaciones ideológicas, aunque dejando a la libre expresión a los habitantes de un pueblo para que se participe dentro de un marco de respeto y a la vez colaborar con los avances de la conformación histórica.

Para ello, en cada ciudad, las reuniones deben ser permanentes para escuchar los relatos de los antiguos pobladores y los especialistas de la historia como ciencia que pueden tener opiniones sobre determinados momentos o protagonistas, pero nunca se debe falsearlos o peor aún; ocultarlos.

Lamentablemente en Argentina muchas veces debemos caer en la “historia oficial” y no debe finalizar allí: es importante que cada persona respete los relatos de los otros, que se deje enseñar, pero también que busque e investigue cada momento de la historia en relación con sus posibilidades. ¿Y después?. Posteriormente sacar las propias conclusiones en base a la información y educación sobre algún hecho determinado.

Durante casi un siglo, generaciones de argentinos se formaron pensando que la República Argentina era el producto de la acción de un grupo de hombres con virtudes y sin defectos. Eran hombres cargados de virtudes y también defectos lo cual indica que cada hombre debe ser juzgado según las circunstancias de su tiempo y no con los parámetros actuales.

Lo correcto sería estudiar a cada prócer en su contexto y también escuchar a las personas que encuentran documentos que colaboran con la construcción de los hechos históricos. Si no se hace así, no sólo se habrá perdido una gran oportunidad de refrescar y sincerar la historia de la República Argentina, sino seguiremos contando una parte de la historia lo cual sería más grave aún.

Revisión histórica en Iguazú

Se realizó la segunda charla en el marco de la revisión histórica que busca el municipio de Puerto Iguazú y que se llevan adelante con varias actividades planificadas en la sede de la Dirección Municipal de Patrimonio Histórico y Cultural donde la docente y escritora María Esther Rolón describió algunos hechos históricos que determinaron la presencia de habitantes en 1626, mucho antes a la fecha de referencia de fundación de la ciudad turística en 1901.

En esta oportunidad la historiadora describió a través de sus documentos que el “10 de diciembre de 1626 fue la supuesta primera fundación de la ciudad” explicando además que se encontraron documentos mencionando “Iguazua donde se determinó que la vocal final significaría la presencia de la Compañía de Jesús y que hubo una presencia jesuítica”, dijo. Y aclaró: “no está mal escrito”.

En ese sentido se recordó una inquietud de la docente Alejandra González, colaboradora del proyecto de revisión histórica, quien interrogó: “¿Estuvo vacío Iguazú en algún momento?”.

Al respecto, María Esther Rolón respondió: “La historia de Iguazú no está desprendida de la historia de la zona”, en referencia a la cultura prehistórica eldoradense donde muchos vestigios se encontraron, aunque en la zona del Iguazú no hubo vestigios porque las casas eran de madera y se quemaron cuando llegó la peste, entre ellas, la fiebre amarilla sumado además al éxodo hacia otras regiones.

“Se eligió la zona donde ahora está el hito porque era alto y no había problemas de inundaciones y además se podía defender de los bandeirantes”, enseñó teniendo en cuenta los documentos presentados.

“Según datos históricos y arqueológicos de la época pre-jesuítica diversas culturas habitaron el Iguazú inferior y zona adyacente del Alto Paraná desde unos 8 mil años atrás”, mencionó en su libro “Puerto Iguazú, Ciudad de Maravillas – Iguazua 1626”.

Por otro lado, otros conceptos fueron dados a conocer que dejaron varios interrogantes acerca de la historia de la ciudad turística del norte misionero.

“En 1881 ya hay antecedentes de escuelas primarias de la región que actualmente es territorio misionero y en Iguazú había una”, se explicó. “Victoria Aguirre no fue la única persona que donó dinero (3 mil pesos), sino que Pedro Nuñez llegó de España y donó 15 mil pesos”, se comentó destacando las acciones de Nuñez cuyos familiares se encuentran en Santa Inés; muy próxima de la ciudad de Posadas.

Donaciones al museo
Al finalizar la charla de exposición, la licenciada en enfermería Nidia Delia Santacruz entregó formalmente una antigua lámpara con mechero de 1943 cuando utilizaba en sus horas de estudio y que desde ahora estará en el museo que está siendo planificado y organizado por la Dirección Municipal de Patrimonio Histórico y Cultural a cargo de la docente María Esther Rolón.

En consecuencia, la licenciada María Laura Novas redactó el acta dando conformidad entre ambas partes a la donación hacia el municipio y así dejando su aporte como ciudadana para el crecimiento del espacio histórico.

Posteriormente, al ofrecer espacios de opinión a los vecinos, el comerciante Héctor Mayol destacó la importancia de nombrar a las oficinas de turismo con el nombre de Pedro Nuñez quien fue el propietario del primer hotel donde se hospedó Victoria Aguirre.

“Sería muy importante que alguna oficina de turismo tenga el nombre de Pedro Nuñez”, recomendó.

 

 

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